BIBLIOGRAFIA

Julia Kristeva nació en Bulgaria en 1941. En 1965 se trasladó a Francia, en donde asistió a uno de los cursos de Roland Barthes. Kristeva formaba parte del grupo de la revista Tel Quel, revista que reunía a especialistas e intelectuales de varios campos de investigación y en donde se retomaban los conceptos de Saussure acerca de la semiología. En 1967 Kristeva publicó una reseña en la revista Critique en donde presentó las teorías de Mijail Bajtín y recuperó los conceptos de polifonía y dialogismo.

Su obra, de gran complejidad, se enmarca por lo general en la crítica del estructuralismo (neoestructuralismo y post-estructuralismo), con influencias de Claude Lévi-Strauss, Roland Barthes, Michel Foucault, Sigmund Freud y, ante todo, Jacques Lacan.
En la actualidad, enseña Semiología en la State University de Nueva York y la Universidad París VII "Denis Diderot".

PROPUESTAS TEÓRICAS

Para Kristeva el estructuralismo se convirtió pronto en una adquisición más o menos institucional. Después del entusiasmo de sus novedosos planteamientos, se va generando todo un cumulo de interrogaciones y observaciones que le conducen a la crítica de sus conceptos y hallazgos fundamentales y en particular a la idea de dinamizar la estructura tomando en consideración el sujeto hablante y su experiencia inconsciente por una parte y las presiones de las otras estructuras por otra parte.

Su idea del sujeto escritor (autor) como sujeto hablante que cuestiona o pone en proceso el lenguaje, generando una suerte de conmoción que puede afectar tanto niveles del habla cotidiana como la tradición literaria a la que su trabajo se adscribe. Hay en este sentido, por lo menos dos grandes líneas de trabajo en la producción teórico-critica de Kristeva. Una primera vertiente que pudiéramos caracterizar como de orientación epistemológica, se preocupa por los problemas teóricos y metodológicos de la semiótica y por elaborar una suerte de ciencia del texto o teoría semiológica de los textos.

Es esta una fase de indagación sobre el lenguaje y la lingüística y de búsqueda de una semiótica de los translenguajes o practicas significantes complejas como la literatura. Algunas de las investigaciones relativas a esta vertiente de trabajo se apoyan y se generan en torno al análisis de autores y momentos fundamentales de la producción literaria francesa.

La segunda línea de investigación de Kristeva indaga en los procesos de interpretación del sentido y de la cultura. Se inicia la busque da orientación epistemológica pero también de practica analítica literaria. Apoyándose en una revisión crítica de los postulados de los formalistas rusos y de las nociones de la lingüística de Saussure, así como en las ideas matrices de la obra de Bakthine, Kristeva propone una concepción de la práctica literaria como trabajo de la lengua.

Nos encontramos de este modo con uno de los conceptos básicos de su teoría de la semiológica del texto literario. Para Kristeva el trabajo transgresivo del escritor sobre la lengua y sobre la tradición literaria convierte al lenguaje en sujeto en proceso, es decir, ocurre la distorsión de los signos y de sus estructuras y por lo tanto la multiplicación y proliferación del sentido.

De este modo la teórica semiológica de Kristeva insiste en el análisis de la materialidad significante del texto y de la producción del sentido que el trabajo sobre la lengua comporta. Visto en esta dimensión semiótica el texto es esta suerte de aparato translingüístico que redistribuye el orden de la lengua poniendo en relación la superficie de un habla comunicativa que apunta a la información directa con diferentes tipos de enunciados anteriores o sincrónicos.

OBRAS
  • El texto de la novela, trad. Jordi Llovet, Barcelona, 1974.
  • Sèmeiòtikè = Semiótica, trad. José Martín Arancibia, Madrid, 1978.
  • Loca verdad: verdad y verosimilitud del texto psicótico, trad. Martín Caparrós, Madrid, 1985.
  • El lenguaje, ese desconocido: introducción a la lingüística, trad. María Antoranz, Madrid, 1987.
  • Historias de amor, México: Siglo XXI, 1987.
  • Poderes de la perversión, trad. Viviana Ackerman y Nicolás Rosa, Catálogos, Buenos Aires, 1988.
  • Los samuráis, Barcelona, 1990.
  • Extranjeros para nosotros mismos, trad. Xavier Gispert, Barcelona, 1991.
  • Las nuevas enfermedades del alma, trad. Alicia Martorell, Madrid, 1995.
  • Al comienzo era el amor: psicoanálisis y fe, trad. Graciela Klein, Barcelona, 1996.
  • Sol negro. Depresión y melancolía, trad. Mariela Sánchez, Caracas: Monte Ávila, 1997
  • Sentido y sinsentido de la rebeldía (Literatura y psicoanálisis), trad. Guadalupe Santa Cruz, Santiago de Chile: Cuarto Propio, 1999
  • Lo femenino y lo sagrado (con Catherine Clément), trad. Maribel García Sánchez, Madrid, 2000.
  • El porvenir de una revuelta, trad. Lluís Miralles, Barcelona, 2000.

BIBLIOGRAFIA

(Ginebra, 1857-id., 1913) Lingüista suizo. Estudió sánscrito en Leipzig, bajo el influjo de la escuela de neogramáticos, que pretendía renovar los métodos del estudio de la gramática comparada. En 1879 publicó con éxito una Memoria sobre el sistema primitivo de las vocales en las lenguas indoeuropeas, y un año después leyó su tesis doctoral, Sobre el empleo del genitivo absoluto en sánscrito (1880), a partir de lo cual fue nombrado profesor de gramática comparada en la École des Hauts Études de París, y participó activamente en los trabajos de la Sociedad lingüística.

En 1891 regresó a Ginebra, donde fue profesor de sánscrito y, entre 1907 y 1910, de gramática comparada y de lingüística general. Fueron sus discípulos C. Bally y A. Séchehaye quienes publicaron su Curso de lingüística general (1916), una síntesis de sus tres últimos años como profesor extraída a partir de los apuntes de clase.

A pesar de que la repercusión de dicha obra no fue inmediata, sí resultó decisiva para el desarrollo de la lingüística en el siglo XX. A sus lecciones se deben una serie de distinciones fundamentales, tales como la de lengua (sistema ideal y social) y habla (realización concreta, individual), pero sobre todo su definición de signo como entidad psíquica formada por un significante y un significado, los cuales serían inseparables.

En efecto, la relación de significación debe pensarse a partir de una teoría del valor, es decir, que la posibilidad de remitir a algo fuera del lenguaje dependerá del sistema total de la lengua y de la relación formal de los términos entre sí. Esta idea está en la base del estructuralismo, teoría lingüística que conoció un gran auge en Francia durante las décadas de 1950 y 1960.

PROPUESTAS TEÓRICAS

Los principales aportes de Saussure fueron publicados en su libro  Curso de lingüística general, en el cual postuló (formuló) una serie de dicotomías. El enfoque teórico subyacente se conoció como estructuralismo europeo y tuvo continuadores a lo largo del siglo XX que desarrollaron ideas introducidas por Saussure junto algunos añadidos teóricos posteriores. Estas dicotomías (aportes) por él planteadas son las siguientes:

  • La teoría estructuralista del lenguaje
  • Las dicotomías del Lenguaje: lengua y habla
  • El signo lingüistico: significado y significante
  • La dicotomía: sincronía y diacronía       
  • La dicotomía: lingüística interna y lingüística externa

1. Estructuralismo
Ferdinand de Saussure creó la teoría del estructuralismo lingüístico a comienzos del siglo XX. Esta teoría constituye los inicios de la lingüística moderna; por ello a Saussure se le conoce como el Padre de la lingüística moderna. Este nuevo movimiento propuso una nueva concepción de los hechos del lenguaje, considerándolo como un sistema en el cual los diversos elementos ofrecen entre sí una relación de solidaridad formando una estructura. El estructuralismo fundado por Saussure continuó desarrollándose en Europa por lingüistas posteriores, surgiendo más tarde diversas escuelas estructuralistas, como La Escuela de Ginebra, El Círculo Lingüístico de Praga, y la Escuela de Copenhague.

2. Dicotomía: lengua - habla
La lengua es la parte social del lenguaje y que sólo existe en virtud de una especie de contrato establecido entre los miembros de la comunidad; el individuo no puede modificarla ni crearla y necesita un aprendizaje para comprender y conocer su funcionamiento. Se trata de un fenómeno netamente psíquico, homogéneo y de adopción pasiva por parte de la comunidad.
El habla, por el contrario, es un acto individual de voluntad e inteligencia por el cual los sujetos hablantes utilizan el código de la lengua para expresarse, heterogéneo y de naturaleza física, psíquica y fisiológica.

3. Dicotomía: sincronía - diacronía
En este caso la oposición se establece no en el objeto de estudio, sino en la propia ciencia lingüística. La lingüística podrá ser sincrónica o diacrónica en función del tiempo. Como la lengua es un sistema que existe en la mente de unos hablantes, debemos efectuar el estudio de sus elementos y de sus relaciones en una determinada época, nunca debemos mezclar épocas diferentes, puesto que las relaciones y los elementos varían, como sabemos, con el correr del tiempo.Estudiar la lengua sincrónicamente quiere decir estudiarla tal como existe en una determinada época. Es lo que permite estudiar la lengua como sistema. Es el modo en que se centra Saussure.
Estudiarla diacrónicamente, es decir, en el transcurso del tiempo, no permite estudiarla como sistema. La lingüística diacrónica selecciona un determinado hecho de lengua y procura investigar su evolución hasta donde sea posible

 4. Dicotomía: lingüística interna y lingüística externa
La lingüística interna es científica y se centra en el estudio de los sistemas. Sostiene que todas las lenguas son iguales, la estudia como código organizado. Examina la realidad tal como es, no tiene criterios de valoración, sino que le interesa dar explicaciones científicas y observaciones objetivas.

OBRAS

  • Ferdinand de Saussure. Crits de linguistique Gnrale.
  • Mmoire sur le systme primitif des Voyelles dans les langues indo-europennes, Leipzig: Teubner. .
  • Cours de linguistique Gnrale, ed. C. Bally y A. Sechehaye, con la colaboración de A. Riedlinger, Lausana y París: Payot, trans. W. Baskin, Curso de lingüística general, Glasgow: Fontana/Collins, 1977.
  • Recueil des scientifiques publicaciones de F. de Saussure, ed. C. Bally y L. Gautier, Lausana y Ginebra: Payot.
  • Saussures tercer curso de conferencias en Lingüística General: Emile Constantin Ders notlarindan, series de Lenguaje y Comunicación, volumen. 12, trad. y ed. E. Komatsu y R. Harris, Oxford: Pergamon.

BIBLIOGRAFIA

(Cambridge, 1839 - Milford, 1914) Filósofo norteamericano. Hijo del astrónomo y matemático Benjamín Peirce, recibió de su padre, desde los primeros años, una intensa preparación científica. Consiguió el grado de "bachelor of arts" en la Harvard University en 1859, el de "master of arts" en 1862 y el de "bachelor of science" en 1863. Viviendo de su trabajo científico, aunque la filosofía comenzara a convertirse en su vocación más profunda, trabajó desde 1861 en la United States Coast Survey.

Auxiliar del Harvard Observatory de 1869 a 1875, inició en 1872 una importante serie de experimentos sobre el péndulo encaminados a determinar la densidad y la forma de la Tierra; y en aquel año comenzó también estudios sobre la longitud de las ondas luminosas junto con L. M. Rutherford. En 1876 fue elegido miembro de la National Academy of Sciences. Publicó a continuación varios artículos sobre problemas matemáticos, físicos, astronómicos, ópticos, de química y de ingeniería. De esta época son las Investigaciones fotométricas (1878) y una edición (1882) de la Álgebra lineal asociativa escrita por su padre.

Pero más significativa fue su actividad como filósofo. Enseñó Filosofía en Harvard en 1864-65 y en 1869-70, fue después profesor de Lógica en la Johns Hopkins University de 1879 a 1884 y desarrolló cursos durante el mismo período en Bryn Mawr. Al mismo tiempo colaboraba con centenares de artículos en los periódicos de los especialistas. Su primer ensayo importante, Cómo hacer claras nuestras ideas, apareció en el Popular Science Monthly de enero de 1878 y fue traducido al francés y publicado por la Revue philosophique al año siguiente.

Otros trabajos muy conocidos de Peirce son los Estudios de lógica (1883), La arquitectura de las teorías (1890), Qué es el pragmatismo (1905), El nacimiento del pragmatismo (1905). Los estudios de Peirce iniciaron, en efecto, en Norteamérica aquel movimiento filosófico al que su mismo fundador dio el nombre de pragmatismo o pragmaticismo. A partir de 1887, cesando prácticamente (aunque no formalmente) su actividad en el Coast Survey, y sin recibir ya retribución del gobierno, se había retirado Peirce a Milford.

Formó parte del comité de redacción del Century Dictionary (1889-91) y del monumental Dictionary of Philosophy and Psychology (1901-1905), escribiendo con mucha versatilidad artículos de ciencia, psicología, fonética, bibliografía y cartografía. Falto de capacidad para resolver las dificultades económicas, pasó los últimos años en medio de la mayor pobreza, solo y olvidado, atormentado por el cáncer que padecía desde años atrás y que no le impidió sin embargo continuar hasta el último día su incansable actividad.

PROPUESTAS TEORICAS
Peirce fue un filósofo y físico norteamericano contemporáneo de Saussure que, trabajando independientemente de éste, desarrolló una teoría de los signos a la que denominó Semiótica. Su formación e interés en disciplinas como la lógica, la filosofía, las matemáticas y la psicología lo llevaron a desarrollar la lógica simbólica. Su búsqueda era ambiciosa, se orientaba a hallar una universalidad de pensamiento a partir de la cual fuera posible entender la totalidad del mundo. 

Efectivamente, su obra se diferencia de la de Saussure porque no se ocupa tanto del funcionamiento de la lengua sino de aspectos más generales: el modo en que el hombre conoce la realidad. En efecto, la semiótica debía conformar el marco de referencia de cualquier investigación puesto que permitía indagar la relación que el hombre establece con el mundo. La definición de signo de Peirce dice que "el signo es algo que está para alguien en lugar de otra cosa, su objeto, en algunos de sus aspectos. U crea en la mente de esa persona un singo más desarrollado que es su interpretante". 

Lo que singifica que un signo es una representacion mental a través de la cual alguien puede conocer los objetos de la realidad. De acuerdo a esta concepción, el signo es pues, en tanto a que es una relación, la entidad carece de importancia. Así es pues que el signo consta de tres componentes, puesto que la realidad es una tríada y en consecuencia, toda us teoría se basa en sistemas y categorías compuestas de tres elementos.

OBRAS
Entre las obras de Peirce figuran:
  • Investigaciones fotométricas (1878)
  • Estudios de lógica (1883).


Sus ensayos aparecieron en 1923 en Azar, amor y lógica, obra publicada después de su muerte.
BIBLIOGRAFIA

Se formó en la Universidad de Buenos Aires. Se inició en la docencia universitaria siendo aún estudiante, enseñando filosofía y sociología desde 1957. En 1961 obtuvo la Licenciatura en Filosofía en la Universidad de Buenos Aires. Luego de licenciarse, obtuvo una beca del CONICET para estudiar en Laboratorio de Antropología Social del Collège de France con Claude Lévi-Strauss. En 1962 asiste a un seminario de Roland Barthes en la École pratique des hautes études, donde descubre la semilogía saussuriana, de la que después se apartaría.2 Verón reconoce a Lévi-Strauss como su principal referente en este período. Verón estuvo a cargo de la primera traducción al español de la Antropología estructural de Lévi-Strauss.

Profesor del Departamento de Sociología de la UBA y dirigió el Centro de Investigaciones Sociales del Instituto Di Tella (1967-68).  Profesor de Psicología Social en la Universidad Nacional del Litoral y profesor de Sociología en la Universidad del Salvador. Falleció el 15 de abril de 2014, a los 78 años.

PROPUESTAS TEORICAS

Verón construye una teoría donde retoma a Peirce pero proyectándose a los fenómenos colectivos, preguntándose qué fenómenos se vuelven socialmente significativos. Así, propone que lo más importante en una sociedad es su capacidad de producir sentido. Esa producción de sentido está dada en lo que denomina textos, compuestos de una pluralidad de materias significantes. Cada texto, por otro lado, se inscribe en un discurso, por lo que se dice que tienen operaciones discursivas. Por otro lado, lo ideológico forma parte de una teoría general de la producción social de sentido, no es un tipo de discurso, sino, una dimensión de los discursos socialmente determinados. Cuando se habla de ideología, estamos refiriéndonos al modo de organizar las ideas, y es además, la manera que tiene el sujeto de ubicarse en el mundo.

Todas las prácticas, todos los textos, todos los discursos están atravesados por ella. Esa ideología se lee en la relación entre textos. Verón parte de dos hipótesis de base: 1) todo fenómeno social es un proceso de producción de sentido: conjunto de huellas que están en lo textual, bajo la forma de operaciones discursivas; 2) toda producción de sentido es necesariamente social; todo proceso significante se describe y explica según las condiciones sociales productivas. La condición de producción sería el conjunto de textos que están en circulación. De esta manera, concluye que sólo a través de los textos se puede analizar una cultura, cualquiera sea. Todo está en la superficie social en forma de paquetes textuales: sólo a través de sus lecturas es posible comprender la cultura y la sociedad.

Para un análisis efectivo de los discursos, es necesario tener presente, por un lado, las condiciones de producción, y, por el otro, las condiciones de reconocimiento. De esta manera, es necesario tener en cuenta reglas de generación y reglas de lectura, por lo que denomina así una Gramática de producción y una Gramática de reconocimiento. Así, la semiosis social se constituye como una red significante infinita en la que en todos sus niveles tiene la forma de una estructura de encastramientos.

OBRAS
  • Conducta, estructura y comunicación (1968)
  • Imperialismo, lucha de clases y conocimiento: 25 años de sociología en la Argentina (1974)
  • A produçao de sentido (São Paulo, 1980)
  • Construire l'événement (1981)
  • Construir el acontecimiento (1983). Edición en castellano de Construire l'événement, traducida por Horacio Verbitsky.
  • Perón o muerte: los fundamentos discursivos del fenómeno peronista (1986). En colaboración con Silvia Sigal.
  • La semiosis social. Fragmentos de una teoría de la discursividad (1988)
  • Espaces du livre (1989)
  • Semiosis de lo ideológico y del poder (1995)
  • Esto no es un libro (1999)
  • Efectos de agenda (1999)
  • El cuerpo de las imágenes (2001)
  • Espacios mentales. Efectos de agenda 2 (2002)
  • Fragmentos de un tejido (2004)
  • La semiosis social 2. Ideas, momentos, interpretantes (2013) 

BIBLIOGRAFIA

Pensador, comunicólogo y escritor italiano, considerada como uno de los intelectuales más relevantes de Europa en la segunda mitad del siglo XX y comienzo del XXI. Su aproximación al mundo de la comunicación tiene varias vertientes, incluida su propia experiencia como trabajador de la RAI en su juventud; el mundo de la farándula, la televisión, la banalización mediática, la cultura popular.

Nació en Alessandría, Piamonte, Italia, en 1932. A los 24 años defiende su tesis doctoral sobre La cuestión estética en la obra de santo Tomás de Aquino, que ya revela el alcance de su personalidad académica. Inicialmente trabaja en la televisión (1955-1958) y colabora en diversas publicaciones. En 1963, junto con otros intelectuales italianos, funda el Gruppo 63.

Distinguido crítico literario, semiólogo y comunicólogo, empezó a publicar sus obras narrativas en edad madura. En 1980 se consagró como narrador con El nombre de la rosa, novela histórica culturalista susceptible de múltiples lecturas (como novela filosófica, novela histórica o novela policíaca, y también desde el punto de vista semiológico). Es doctor 'honoris causa' por una treintena de universidades europeas y americanas y posee, entre otras distinciones, los premios Strega, Medicis, McLuhan y Príncipe de Asturias.


PROPUESTAS TEÓRICAS

Entre las aportaciones teóricas de Eco destacan, ya en sus primeros textos, las contribuciones al desarrollo de una estética de la interpretación, atribuyendo a la obra de arte un mensaje ambiguo, abierto a la subjetividad de la recepción, esto es a una pluralidad de significados dentro de un solo significante. La obra, el texto, conduce a un trabajo de interpretación, de invención, de proyección semántica, de colaboración del lector. Sólo el 'lector ideal' sería aquel que descodificase el mensaje en los mismos términos en los que lo produjo el autor.

Las relaciones entre el autor y el lector van a aparecer en diversos trabajos de Eco, como en el más reciente Los límites de la interpretación. Sus estudios sobre una estética de la interpretación, que van desde las primeras aplicaciones académicas de su tesis doctoral al análisis de los lenguajes experimentales del arte contemporáneo, se sintetizan en su obra La definición de arte.

Las primeras aproximaciones a la teoría de la comunicación las hizo a comienzos de los años 60 del siglo pasado, en Obra abierta, donde retoma los trabajos seminales de la teoría matemática de la información de Shannon y Weaver, para emplearlos en el análisis de contenidos artísticos y literarios, con la medición de la cantidad de información transmitida, la entropía y la previsibilidad del mensaje, aspectos que no siempre se compadecen con la naturaleza sorpresiva, imprevisible y creativa del mensaje artístico, aspecto éste que también suele darse en el texto periodístico. La belleza estética se construye en el desorden, en la sorpresa.


En otros de sus campos de producción teórica, el semiológico, destacan títulos como La estructura ausente, Las formas del contenido, Signo, Tratado de semiótica general, Semiótica y filosofía del lenguaje, así como otros textos en los que aborda el ámbito de los signos, la escritura, la lengua y el lenguaje.

OBRAS

Dentro de sus obras podemos encontrar:

  • El problema estético en Santo Tomás (1956),
  • Arte y belleza en la estética medieval (1959),
  • Apuntes para una semiología de las comunicaciones visuales (1967), incluido en La estructura ausente".
  • La definición del arte (1968),
  • La estructura ausente (1968). Análisis de semiótica en edificaciones orientado al diseño arquitectónico,
  • Socialismo y consolación, Barcelona, Tusquets, 1970
  • Semiótica y filosofía del lenguaje (1984)
  • De los espejos y otros ensayos (1985)

BIBLIOGRAFIA

(1899-1963) era un lingüista danés cuya obra es un eslabón indispensable para comprender la evolución de la lingüística moderna surgida de las intuiciones de Saussure.

PROPUESTAS TEÓRICAS

Podemos ver dentro de sus propuestas teóricas de Hjelmslev que añade dos caras más a cada una de las caras de Saussure: tanto el contenido (significado) como la expresión (significante) tienen forma y substancia.

Así mismo la función semiótica se establece entre la forma del contenido y la forma de la expresión; mientras que la substancia del contenido (el pensamiento) y la substancia de la expresión (la cadena fónica) dependen exclusivamente de la forma y no tienen existencia independiente. Este homomorfismo entre el plano de la expresión y el plano del contenido abre las puertas a una semántica estructural.

En un trabajo afirma que la lingüística "es un metalenguaje de primer grado, mientras que la fonética y semántica son metalenguajes de segundo grado". Greimas y Courtés (1979) resaltan "el esfuerzo teórico de L. Hjelmslev para quien el metalenguaje es una semiótica, vale decir una jerarquía." Va subrayado que en la construcción teórica de Hjelmslev se llama semiótica no a la disciplina que estudia los signos sino al sistema de signos.

Para Hjelmslev, la semiótica no es una disciplina sino un sistema, que puede ser o bien una lengua natural o bien un juego como el ajedrez, o cualquier otro sistema que satisfaga la definición dada. Hjelmslev clasifica a las semióticas en denotativas, connotativas y meta semióticas: "la semiótica denotativa, es aquella en la que ninguno de sus planos es una semiótica.

Su postulado del paralelismo (más precisamente del homomorfismo) entre el plano de la expresión y el plano del contenido abre las puertas a una semántica (comúnmente llamada estructural) mediante la simple transferencia de las distinciones (o distancias diferenciales) constatadas en el plano de la expresión a las distinciones en el plano del contenido.

Y por ultimo nos indica que la glosemática otorga una función central a la forma lingüística y los elementos lingüísticos analizados vienen definidos por sus relaciones combinatorias, según el modelo de análisis fonológico. Sus trabajos, que elaboran una tipología de los sistemas semióticos no lingüísticos, han ejercido una gran influencia en el desarrollo posterior de las ideas estructuralistas.

OBRAS

Dentro de sus obras centrales podemos encontrar su libro más importante, los Prolegomena, fue publicado en 1943. Supone una crítica de la metodología utilizada hasta el momento por la lingüística, que resultaba descriptiva de forma no sistemática. Hjelmslev propuso una teoría lingüística cuyo fin eran una lingüística más general y contribuir a la epistemología general. Al igual que Saussure, consideró la lingüística como parte de la semiótica (ciencia de los signos). Según su análisis, el signo es una forma, es decir: es posible describirlo empíricamente, pero su sustancia es antológicamente especulativa (puede interpretarse de forma diferente a como quiso el emisor).

Otra de sus obras fueron El lenguaje, escrito en la misma época y publicado en 1963, así como la serie de artículos recogidos bajo el título de Ensayos lingüísticos (1959), construyen su teoría de la glosemática, que profundiza en algunas de las hipótesis propugnadas por Saussure y Una introducción (1963),  Hjelmslev se dedicó a examinar los problemas teóricos de la lingüística.


Hjelmslev que fundó con V. Brondal la revista Acta lingüística en 1937, sostenía que los elementos lingüísticos analizados se definen por sus relaciones combinatorias de acuerdo con el modelo fonológico. Otra de sus obras más destacadas, figuran Principios de gramática general (1928) en donde intentó "delimitar lo más netamente posible" los dominios de la lingüística.
BIBLIOGRAFIA

Petrogrado, 1922 – Estonia, 1993. Estudió lengua y literatura en la Universidad de Leningrado, donde entró en contacto con el formalismo ruso. Lotman  no es un escritor fácil de comprender, sus ideas forman parte de la llamada filosofía postmoderna, que a partir de la década  de los años sesenta del siglo XX formuló una nueva idea acerca de la complejidad.

Era especialista en historia literaria rusa del siglo XVIII y principios del XIX, de Lotman es fundamental su definición de la obra de arte como sistema modelizador secundario (SMS), pues todos los sistemas culturales (literatura, cine, arte, música, religión, mito) son secundarios en relación con el lenguaje natural.

 PROPUESTAS TEÓRICAS

·   En sus grandes teóricas podemos ver que para él, nuestro lenguaje no sirve solo para comunicar sino para modelizar, para crear modelos; por eso cuando Lotman dice que el arte es un sistema de modalización secundaria lo que quiere decir es que la lengua natural es un sistema de modelización primario y el arte (como otros sistemas de signos) actúa como superestructura de la lengua natural.

·    La semiótica de la cultura considera los diferentes procesos que se dan en una cultura como sistemas de signos susceptibles de ser, por tanto, desentrañados. Sus trabajos son muy diversos, esta Escuela y Lotman han hecho semiótica del comportamiento humano, de la mitología, de la historia, de la alta edad media, del cine. 

      La obra de arte constituye un signo en el interior de otro sistema más amplio que es la cultura. La semiótica de la cultura no consiste solo en el hecho que la cultura funciona como un sistema de signos; es necesario subrayar que ya la relación con el signo y la signicidad representa una de las características fundamentales de lo cultural. La semiótica de la cultura estudia los fenómenos culturales como fenómenos signitos, ello supone estudiar los símbolos (expresión exterior arbitraria de un contenido), los rituales (capacidad de dar forma al contenido).

Una de las características del discurso de Lotman es su panlingüismo; para él comprender la vida significa “estudiar su oscura lengua”, la actividad cotidiana consiste en traducir un cerito sector de la realidad en una de las lenguas de la culturas.

·    Junto al concepto de cultura y semiótica de la cultura, otra noción importante es la de texto. Dentro de los problemas teóricos sobre el texto a Lottman le interesó primordialmente la función desempeñada por el texto literario en cuanto signo. El sistema básico del texto es la lengua natural, pero en él se produce una remisión a componentes extra-sistémicos (ideología, convenciones, códigos culturales), fundidos en la estructura lingüística del texto.

OBRAS

Por ultimo en sus obras podemos ver que si se revisan los índices de varios libros sobre Lotman y la Escuela de Tartu se identifican cómo existen varios reportes de investigaciones dedicadas a los llamados “sistemas secundarios”, es decir, los sistemas semióticos connotativos, que están basados en el lenguaje, sin ser idénticos a éste. La Escuela de Tartu parte de preocupaciones lingüísticas pero va mucho más allá como lo demuestran los trabajos Uspenski sobre arte, los de Ivanov sobre la estructura de los signos en el cine, los de T.V. Civ’jan en torno a rituales, ceremonias o los de Lotman sobre literatura.

Algunas de sus obras son; la primera obra en traducirse fue la Semiótica de la cultura (Cátedra, Madrid, 1979), el primer libro traducido al castellano y desde ahí han seguido Estructura del texto artístico, 1988, Istmo), La semiosfera (1996, Cátedra).


Acerca de la semiosfera (1996, Epistemee): Lotman relacionó la semiología con la comunicación, explicó que la semiosfera es el universo simbólico de una cultura y que ella se conforma por los actos comunicativos de los individuos que la conforman.  Lo estudió de manera más funcional hacia el objetivo que tenemos todos los seres humanos, comunicar. La comunicación tanto verbal y no verbal de una cultura depende del sistema de signos que se crea en ella. Los signos pueden ser los mismos en otras culturas, pero lo que los define en una es su significación.
BIOGRAFÍA

Crítico literario, sociólogo y filósofo francés. Nacido en Cherburgo, el 12 de noviembre de 1915, vivió en Bayona hasta 1924, cuando se trasladó a París. Estudió en la liceo Louis-le-Grand, se licenció en lenguas clásicas en La Sorbona en 1939, y más tarde en gramática y filosofía (1943) debido a que en 1934 le diagnosticaron tuberculosis, que lo mantiene ingresado en diversos sanatorios durante más de diez años. Fundó el Groupe de Théâtre Antique de París. En 1946 comenzó a colaborar en Combat, una revista de izquierdas, y sus artículos se recopilaron en el libro El grado cero de la escritura (1953). A partir de 1948 fue profesor en las universidades de Bucarest y Alejandría. Trabajó como investigador en lexicología y sociología en el Centro Nacional de Investigación Científica de París. En 1962 fue nombrado director de estudios de la Escuela Práctica de Altos Estudios, organismo donde se dedicó a desarrollar una sociología de los símbolos, los signos y las representaciones, e impartió clases de semiótica. Finalmente fue nombrado profesor de Semiología Literaria del Collège de France en 1976. Murió en París el 23 de marzo de 1980, víctima de un accidente de automóvil cerca de La Sorbona.

PROPUESTOS TEÓRICOS

Sus aportes hacen posible el desarrollo de lo que Saussure funda con sus “Cursos de lingüística”, retoma muchas de sus tesis para hacer de la semiología una ciencia en la segunda mitad del siglo XX. Hace del estudio del signo, así como de la significación, un problema central en las ciencias sociales; también se centra en la Nueva crítica, funda una simbolistica, así como una diaforalogía y una artrología. Barthes hace de la semiótica una ciencia, cuyo interés no son los objetos, sino los discursos que de ellos se elaboran, así como el lenguaje y los signos que están en lugar de los objetos. En esta ciencia, los signos son por sus relaciones dinámicas.

Una de las líneas más importantes de la semiótica es: la semiología estructuralista, siendo Barthes, uno de los cultivadores de ésta, desarrollándola y dándole sistematicidad. Barthes, desarrollo una semiología que fuera el estudio del signo en general, más allá de la lingüística. Él estudia el significado y como se hace intangible o significativo lo cotidiano, como los seres humanos hacen significante lo insignificante, es por ello que estudia lo no dicho o lo que quedo implícito.

Establece que la semiología tiene por objeto el estudio de todos los sistemas de signos. Concluyendo que el leguaje no es más que un subconjunto de signos. De igual manera, se precisa y existe una dependencia de la semiología respecto a la lingüística, Barthes, se refiere a que la lingüística esta destinada a ser absorbida por una translinguistica, colocando a la semiología como una parte de la lingüística.

En Mitologías concibe a la semiología como un método para el análisis de la ideología. Es en este marco donde define la categoría de mito como habla de la cultura, reinstrumentalizando el modelo de Saussure. Por lo tanto, si el mito equivale al habla, entonces la cultura ocupará el lugar de la lengua en el sistema semiológico. El mito, entonces, puede leerse como la materialización de la cultura y como el objeto de estudio de la ideología.

A partir de las nociones de Significante y Significado, Barthes ubica saberes e historias existentes en la cultura en algún momento de su diseño. El Sentido pasaría a ser aquella noción que sintetiza esos saberes o historia constituida. El Concepto sería la construcción de otros saberes e historia sobre la base de la idea previa, mientras que la Significación correspondería al Mito: aquello que finalmente consumimos y naturalizamos de la cultura. Barthes describe las operaciones del mito: Significación, Motivación, Naturalización, Despolitización, Ultrasignificación. Según Barthes, es la semiología la que se incluye en la lingüística y no a la inversa como lo planteaba el mismo Saussure. La semiología se ocupará, entonces, de las grandes unidades de discurso que la lingüística no puede abordar.

El aporte de Roland Barthes, es incluir al estudio de los signos, la semiología. Esta disciplina, entiende que los seres humanos se comunican no solamente a través de los signos lingüísticos, sino también de otros elementos culturales tales como la ropa, el peinado, los gestos, las imágenes, las formas y los colores a fin de convencernos unos a otros respecto de las emociones, valores e imágenes que deseamos transmitir.

OBRA

  • El grado cero de la escritura (1953)
  • Analizó la condición histórica del lenguaje literario y delimitó los conceptos de lengua, estilo y escritura.
  • Michelet por él mismo (1954)
  • Hizo una reconstrucción crítica de la figura del historiador J. Michelet.
  • Mitologías (1957)
  • Recopilación de 53 artículos publicados inicialmente en la revista Les Lettres Nouvelles.
  • Ensayos críticos (1964)
  • Confrontación crítica con el estructuralismo, la problemática del significado de la obra literaria.
  • Elementos de semiología (1964)
  • Bases de una teoría de los signos, intentando situar la ciencia de los signos, dentro del campo de la lingüística.
  • Sistema de la moda (1967)
  • En Crítica y verdad (1966)
  • Defendió las razones de la "nueva crítica" frente al crítico tradicionalista Raymon Picard.
  • El placer del texto (1973)
  • Se plantean problemas fundamentales frente a una concepción que reduce la literatura y los textos literarios a pura retórica.
  • Roland Barthes por Roland Barthes (1975)
  • Adopta una actitud crítica frente a sus propias posiciones "cientifistas" de la etapa semiótica.
  • Fragmentos de un discurso amoroso (1977)
  • Ensayo-novela en el que, a través de fragmentos, alusiones y citas, Barthes reflexiona sobre la "soledad extrema" de un discurso imposible
  • La cámara lúcida (1980)
  • Lo obvio y lo obtuso (1982)

BIOGRAFÍA

Filosofo y semiótico nacido en Denver, Colorado, Estados Unidos. Estudió en la Northwestern University y en la Universidad de Chicago, donde fue discípulo de George H. Mead y se doctoró (1925). Su tesis doctoral Symbolism and Reality: A Study in the Nature of Mind, perfilaría la línea central de su inquietud científica, dedicada a crear una teoría general de los signos, en consonancia con una aproximación al individuo como "supremo animal simbólico". Comenzó su carrera académica en el Rice Institute (1925-31), de donde pasó a la Universidad de Chicago (1931-1958) y, más tarde, a la de Florida (1958-1971). Perteneciente a la corriente del positivismo lógico del Círculo de Viena, participó en el Unity of Science Movement. Además, intervino en el proyecto de International Encyclopedia of Unified Science, de la que fue editor con Otto Neurath y Rudolf Carnap. De igual manera, fue presidente de la Western Division de la American Philosophical Association.

PROPUESTOS TEÓRICOS

Morris deseaba desarrollar una ciencia de los signos sobre una base biológica y específicamente con el marco de la ciencia del comportamiento. Por eso estudió especialmente el aspecto pragmático de los signos, ya que le interesaba la relación del lenguaje con la conducta de las personas, es decir los aspectos pragmáticos de la comunicación humana.

Concebía la semiótica como una disciplina capaz de proporcionar a las ciencias del hombre una base común: la noción del signo sería para ellas lo que la noción de átomo era para las ciencias física o lo que la célula era para las biológicas.

De acuerdo con Charles Morris, la semiosis es el proceso que permite que algo pueda operar como signo. Con ello, a Morris le interesa determinar cuáles son las condiciones para la existencia del signo.
Siguiendo un modelo triádico, que aparece primero en su libro "Fundamentos de la teoría de los signos", Morris define el signo como algo que alude a algo para alguien. Esto implica al menos tres componentes: vehículo sígnico, designatum e interpretante. El vehículo sígnico es la manifestación material del signo, lo que actúa como signo; el designatum es lo designado por dicho vehículo sígnico, aquello a que el signo alude; y el interpretante es la conducta observable que desencadena en el receptor, el efecto que produce en determinado intérprete. A partir de estos elementos, se pueden evidenciar al menos tres dimensiones semióticas. Cuando el signo entra en relación con su designatum, se habla de una dimensión semántica. El signo en relación con su interpretante, constituye una dimensión pragmática. El signo en relación con otros signos, forma la dimensión sintáctica. Los signos están en bifurcación con el conjunto universo de los signos, es decir, el intérprete sólo pude decir de un signo en términos de otros signos.

La dimensión formal axiomática –sintaxis-, la dimensión de los vehículos sígnicos –semántica- y la dimensión de los usuarios dialogantes  –pragmática- del signo, puede generalizarse para un sistema de signos como gramática, fraseología-terminología y  psíquica-sociología. Éste sistema de signos es a lo que se le llama lenguaje. Morris indica que un lenguaje, es en el sentido semiótico, “un conjunto cualquiera de vehículos sígnicos intersubjetivos cuyo uso  está determinado por reglas sintácticas, semánticas y pragmáticas.

  • Dimensión sintáctica: Estudio de la relación de los signos entre sí y la que guardan con su propia estructura.
  • Dimensión semántica: estudio de las relaciones del significado entre signo y referente.
  • Dimensión pragmática: Conducta  de los intérpretes de los signos como emisores y receptores reales o virtuales.



OBRAS

  • Tesis doctoral -Symbolism and Reality - A Study in the Nature of Mind- (1925): Su tesis perfiló la línea central de su inquietud científica, dedicada a crear una teoría general de los signos, en consonancia con una aproximación al individuo como "supremo animal simbólico".
  • Foundations of the Theory of Signs (1938): Constituye introducciones al estudio de la semiótica, en el que se intenta fundir las tradiciones del pragmatismo filosófico y del empirismo lógico.
  • Signs, Language, and Behavior (1946): Relaciona los signos y las situaciones de conducta, analizando las significaciones del lenguaje en el actuar social.
  • Toward a Unified Theory of Human Behavior: Hacia una teoría unificada de la conducta humana.
  • Signification and Significance (1964): Es un estudio de la relación entre significante y significado.
  • Writings on the General Theory of Signs (1971): Escritos sobre la teoría general de los signos.

BIBLIOGRAFIA
Algirdas Julius Greimas o Algirdas Julien Greimas nacido Tula, Rusia, 9 de marzo de 1917 fue un lingüista e investigador francés de origen lituano, nacido en la Rusia revolucionaria, que realizó importantes aportes a la teoría de la semiótica, fundando una semiótica estructural inspirada en Ferdinand de Saussure y Louis Hjelmslev. Promovió el «Grupo de Investigación Semiolingüística» (EHESS/CNRS) y la Escuela Semiótica de París. También destacan sus trabajos sobre mitología lituana.
Estudió leyes en Lituania y lingüística en Grenoble, Francia (1936–1939). Al terminar sus estudios regresa a Lituania para realizar su servicio militar. En 1944 volvió a Francia, donde en 1949 la Sorbona le otorgó el grado de doctor.
Fue profesor en la Escuela de Estudios de Postgrado de Ciencias Sociales en París. Desde 1965 encabeza las investigaciones en semiótica y lingüística en París, poniendo las bases para la Escuela de Semiótica de París. Más tarde Greimas comenzó a investigar y reconstruir la mitología lituana basando su trabajo en los métodos de Georges Dumézil, Claude Lévi-Strauss y Marcel Detienne.

PROPUESTAS TEORICAS
Greimas propone un método original para la semiótica discursiva que fue desarrollando a lo largo de treinta años. Su punto de partida fue su profunda insatisfacción ante la lingüística estructural de la mediados de siglo que estudiaba solo fonemas (unidades mínimas distintivas de sonido de todos los idiomas) y morfemas (unidades mínimas significativas gramaticales que se producen combinando fonemas).
Greimas empezó postulando la existencia de un universo semántico que definió como suma de todos los posibles significados que puedan ser producidos por los sistemas de valores de toda la cultura de una comunidad etnolingüística.
Para ello desarrolló los procedimientos descriptivos de la narratología y el concepto de narratividad en la base misma de su semiótica del discurso y usó el concepto de actante, que proviene de Vladimir Propp a través de Lucien Tesnière.

Su hipótesis de partida es que el significado es sólo aprehensible si es articulado o narrativizado. En segundo lugar, para él las estructuras narrativas pueden percibirse en otros sistemas que no dependen necesariamente de las lenguas naturales. Esto lo lleva a postular la existencia de dos niveles de análisis y representación: uno superficial y otro profundo que forman un tronco común donde se encuentra la narratividad.

OBRA
  • ·         Sémantique structurale: recherche et méthode, Paris: Larousse. 1966
  • ·         Dictionnaire de l'ancien français jusqu'au milieu du XIV.e siècle, Paris: Larousse. 1968
  • ·         Du sens, essais sémiotiques, Paris: Éditions du Seuil. 1970
  • ·         Sémiotique et sciences sociales, Paris: Éditions du Seuil. 1976
  • ·         «Préface», en Joseph Courtés, Introduction a la semiotique narrative et discursive. Methodologie et application, Paris: Hachette, 1976, pp. 5–26. 1976
  • ·         «Les acquis et les projets. Préface», en Joseph Courtés, Introduction a la sémiotique narrative et discursive. Méthodologie et application, Paris: Hachette, 1976, pp. 5–25. Contiene crítica y valoración del modelo de Propp; conceptos de: esquema narrativo, programa narrativo, performancia y competencia del sujeto, estructuras actanciales. 1976
  • ·         Maupassant: la sémiotique du texte, exercices pratiques, Paris: Éditions du Seuil, traducido como Maupassant, la semiótica del texto, edición en español: Ediciones Paidós, 1983. Análisis de un cuento de Maupassant, «Dos amigos». 1976
  • ·         Con Joseph Courtés, Sémiotique. Dictionnaire raisonné de la théorie du langage, edición en español: Semiótica. Diccionario razonado de la teoría del lenguaje, Madrid: Gredos, 1982.
  • ·         «Introducción», en Du sens II, edición en español: Del sentido II, Madrid: Gredos, 1989, pp. 7–21.
  • ·         Des dieux et des hommes: études de mythologie lithuanienne, PUF. 1985
  • ·         «El contrato de veridicción», edición en español en Del sentido II. Ensayos semióticos, Gredos, 1983, pp. 119–131.
  • ·         De l’imperfection, Périgueux, P. Fanlac éd. (ensayos de interpretación de literatura). 1987
  • ·         Sémiotique des passions: des états de choses aux états d'âme (avec Jacques Fontanille), Éditions du Seuil; traducido como Semiótica de las pasiones, 1994.
  • ·         Con Teresa Mary Keane, Dictionnaire du moyen français, Paris: Larousse. 1992